Descubriendo la Tierra Media | Selle Royal

Descubriendo la Tierra Media

A veces un viaje nos catapulta directamente dentro de una aventura que leímos con avidez en otro tiempo; quizás, mientras estábamos tumbados cómodamente en la hierba recién cortada o en la arena caliente de una playa, nos imaginábamos monstruos y dragones habitantes de tierras desoladas y salvajes.

Luego, a veces, ocurre que el escenario cambia: sin darnos cuenta, nos convertimos en protagonistas de la historia… ¡es más! ¡alguien estará, quizás, leyendo algo sobre nosotros en esto preciso momento! Es lo que le ha pasado a Roberto Cassa, un chico joven encima de una bicicleta en la Tierra Media, siguiendo las huellas de los hobbit. Desembarcó los primeros días de marzo en Nueva Zelanda, decidido a dejarse sorprender por la naturaleza salvaje del hemisferio austral y aprender nuevas, e interesantes costumbres de vida.

Para hacer más cómodo un viaje como el de Roberto, en carreteras a veces muy inaccesibles, se ha creado Scientiael sillín modelado específicamente siguiendo las características de los huesos isquiáticos del ciclista y relleno con 3D skingel para reducir la presión en los tejidos blandos y amortiguar los impactos. La curiosidad de Roberto por conocer, ver, abrir el corazón y la mente al mundo que lo rodea no tiene límites y no se deja asustar ni por el cansancio ni por los imprevistos.

Así, cuando, unos días después de su llegada, se encontró en medio de un diluvio universal no se desanimó. Pedalear resultó muy agotador pero fue muy entretenido para la mente, porque ir rápido bajo la lluvia estimula muchísimo su espíritu de aventura. Para no perderse nada, no obstante el tiempo adverso, se dedicó al zorbing, una invención neozelandesa que prevé entrar en una enorme esfera de plástico transparente y rodar colina abajo.

¡Una experiencia fantástica!

Inmediatamente después retomó el sillín y se concentró únicamente en cómo llegar a un lugar donde refugiarse del mal tiempo y descansar por la noche. Para evitar la hipotermia Roberto puso en práctica algunas medidas que sigue siempre: comer muchísimo y no pararse nunca, para evitar indigestiones poco agradables.

No poder escuchar la música mientras pedaleaba fue un inconveniente significativo, ya que le sirve para distraer la mente de pensamientos que podrían ser peligrosos: si te encuentras sólo, en un país extranjero, bajo una tormenta que parece infinita y además, encima de un medio que no está cubierto, es fácil que el miedo se abra camino. Miedo de sentirse mal de repente, de no conseguirlo, de ceder al desaliento. Pero Roberto sabe que, si se siguen reglas concretas y se mantiene el ánimo y también la atención, todo temor puede ser controlado. Así, llegó por fin a un camping y, visto que su tienda estaba completamente mojada, se instaló en un bungalow donde, finalmente, pudo secarse, calentarse y descansar.

Finalmente un poco de comodidad, en espera de volver a montar en el sillín hacia la próxima meta: ¡el país de Mordor! Seguiremos las huellas de Roberto en su interesante viaje sobre las dos ruedas, pero, por ahora, dejemos que se recupere de los esfuerzos del día.

Todas las fotos presentes en el artículo son originales y propiedad de Roberto Cassa

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