Empezar de nuevo puede ser una gran oportunidad. Palabra de Loreta | Selle Royal

Empezar de nuevo puede ser una gran oportunidad. Palabra de Loreta

People & Partners
Empezar de nuevo puede ser una gran oportunidad. Palabra de Loreta
Marzo 2018

La primavera es mujer: si hasta ahora te hemos dado consejos para elegir la bicicleta que mejor se adapta a tus características físicas, esta vez hablaremos de cómo la bicicleta ha cambiado la vida de una mujer.

Hay momentos en la vida que cambian la existencia; circunstancias inesperadas que dan un cambio repentino a la vida cotidiana y un peso diferente a las elecciones que tomamos. Loreta Pavan enfrentó uno de estos momentos hace diez años, cuando le diagnosticaron un cáncer de mama, la misma enfermedad que años antes había hecho pasar a mejor vida a sus dos hermanas con pocos meses de diferencia.

¡Qué extraña sensación de suspensión se siente en momentos como ese! Es como si la tierra desapareciera poco a poco, el corazón perdiera fuerza y la mente se vaciara por completo de repente. Ya no volvemos atrás, para bien o para mal: se trata de un nuevo punto de partida.
Y si hay una partida, hay necesariamente un camino por recorrer y un objetivo que alcanzar.
Esto es lo que piensa Loreta cuando su cerebro comienza a poner en orden las cosas: actuar de inmediato y con determinación, dando el máximo sin ninguna certeza de éxito.

Loreta elige volver a empezar, o mejor dicho: decide seguir su marcha hacia adelante.
Abandona contemporáneamente la empresa y la carrera, se dedica a combatir la enfermedad y ¡logra derrotarla! Pero no es suficiente.
Siente que tiene que transmitir parte de la gran energía que la impregna a una actividad que ayude a quienes están atravesando el mismo camino, porque está convencida de que nadie debería rendirse. Nunca.
Entonces, por pura casualidad o por voluntad del destino,
Loreta se sube a una bicicleta y comienza a pedalear. De esta manera, retoma su vida, la vida que había dejado abandonada durante demasiado tiempo, y se convierte en lo que siempre había querido ser: un espíritu libre y emprendedor, capaz de llegar a cualquier sitio.

Diez años más tarde, Loreta se convierte en una randonneuse, una amante de las largas distancias en dos ruedas y del esfuerzo sin apuros.
Cuando uno la conoce, no puede mantenerse inmune al encanto que emana. Su pelo corto y rubio platino, los labios pintados de color rojo fuego, la ropa que destaca sus formas perfectas: signos de una feminidad reconquistada y exhibida con orgullo. El optimismo contagioso, el carácter indomable y la firmeza de su mirada nos muestran su mantra incluso antes de que nos lo revele: No hay que rendirse nunca, puedo lograrlo”. Un lema que le da la energía que necesita para ir todos los días en bicicleta al Hospital San Bortolo en Vicenza y dar esperanza a todos los pacientes con cáncer. La asociación Amici del quinto piano, de la que Loreta es portavoz, participa en la realización de proyectos relacionados con la nutrición y el apoyo psicológico a los pacientes y familiares. Para que ningún enfermo sienta que se queda rezagado mientras el mundo sigue su marcha indiferente.

P. ¿Por qué has elegido la bicicleta para volver a empezar después de una experiencia como la del cáncer?
R. Antes de enfermarme, mis dos hermanas andaban siempre en bicicleta con sus amigas. Hacían trayectos más o menos largos, a veces incluso durante la quimioterapia, y a mí me parecía que tenían que quedarse en casa para descansar en lugar de cansarse tanto.
Cuando llegué a casa del hospital después de mi operación, esas mismas amigas vinieron a preguntarme si quería ir a dar un vuelta con ellas, y entendí en seguida por qué mis hermanas salían en bicicleta a pesar de todo. Me dio una sensación de libertad y de energía que temía haber perdido.
Tal vez fue una coincidencia que vinieran, pero a mí me gusta pensar que fue el destino.

P. ¿Cuál fue el primer viaje largo que hiciste en dos ruedas?
R. Después de familiarizarme con la bicicleta (solía utilizarla solo ocasionalmente y para viajes pequeños), viajé de Bassano a Dueville, dos pueblos cerca de donde vivo, recorriendo 50 km entre ida y vuelta. En esa ocasión adquirí más confianza con el vehículo y sus diferentes partes: los cambios, el sillín, el triple plato, ¡cosas de las que no tenía ni la más pálida idea!
Poco después hice mi primera "larga distancia", los 400 km que separan Marostica de Loreto: mi primera gran satisfacción.

P. ¿Cómo enfrentaste estas primeras vueltas?
R. Con mucha inexperiencia y un gran deseo de mejorar. ¡No sabía nada sobre el mundo de la bicicleta!, y creo que los primeros mil kilómetros los hice usando zapatillas comunes y corrientes, sin ningún equipo especial. Pero dado que nunca he sido temeraria, con el tiempo he aprendido lo necesario: cuándo es hora de comer, cuándo es hora de descansar, y cuándo es mejor directamente no subirse a la bicicleta. En esto me han ayudado mucho los consejos de mis compañeros de viaje con más experiencia.

D. En este sentido: ¿cómo eliges tu compañero de bici ideal?
R. Personalmente, lo elijo según la concepción que tiene del viaje en bicicleta: si no es la misma que la mía, paso. Cuando hago largas distancias, me encanta disfrutar del paisaje y de los espacios que me rodean; no me preocupo por el tiempo que tardo en llegar al destino. En bicicleta, lo peor que te puede pasar es tener un compañero que no comparta tus ritmos, que quiera ir demasiado rápido o que se quede siempre atrás. Es como ir de vacaciones con la persona equivocada: ¡una vez está bien, pero nunca más!
Mi principal compañero de ciclismo es Giorgio Murari, con quien he hecho viajes largos (Pinerolo-Barcellona-Pinerolo, Paris-Brest-Paris y muchos otros) y que me ha enseñado mucho sobre equilibrio, nutrición y pausas. Para ambos, la bicicleta es una especie de recarga natural: le das energía y esfuerzo, y ella te lo paga con la misma generosidad.

Q. ¿Qué es el Randonneuring?
R. Es el deporte que reúne a todos los ciclistas que aman los desafíos sin la molestia del cronómetro. Se trata de recorrer trayectos en bicicleta de al menos 200 km en un plazo de tiempo determinado. Aquellos que completan el recorrido en el plazo establecido reciben un certificado que les permite enfrentar distancias cada vez mayores.
Para participar en el recorrido Paris-Brest-Paris, por ejemplo, primero tuve que conseguir el certificado de 200, 300, 400 y 600 km. La asociación que reúne a los randonneurs italianos (ARI) acepta los certificados y te permite la inscripción en distancias cada vez más largas.
Para el recorrido Paris-Brest el tiempo máximo era de 90 horas: yo logré hacerlo en 78, y encima disfrutando del viaje.

P. ¿Cómo entrenas normalmente?
R. Mi rutina personal para sentirme "bien" no contempla salidas diarias: son suficientes tres salidas semanales en bicicleta, los martes, jueves y domingos, con un promedio de 150-200 km. También trato de mantener fijos los 1500-2000 metros de altitud, que alcanzado pedaleando en el Monte Grappa, una montaña donde me siento como en casa.
No soy una fanática, pero me gusta hacer bien las cosas: si llego a 200 km, elijo en general una carretera menos empinada y agrego una fase llana.

D. Por último: ¿qué es lo que no debería faltar en el equipo de una randonneuse?
R. Además de la bicicleta, obviamente, me di cuenta en seguida de la importancia de tener un casco adecuado, buenas zapatillas y ropa que proteja del viento y la lluvia. Después del Paris-Brest-Paris, también entendí lo esencial que es un buen sillín: gracias a él, un ciclista puede andar durante muchas horas sin sufrir dolores de espalda o de pelvis.

Para el futuro próximo, Loreta está planeando ir a Cabo Norte con Giuseppe, un nuevo compañero de ciclismo que ha elegido porque comparten la misma idea de lo que significa viajar. La salida está programada para julio, y el grupo Selle Royal ha elegido apoyar a esta mujer extraordinaria equipándola con un sillín y con todo lo necesario para llevar a cabo su nueva aventura en dos ruedas.
Porque Support Cyclists es una misión que pedalea fuerte y apoya a aquellos que, como Loreta, han elegido llevar adelante su vida en dos ruedas.

Comentarios 0