Llegan las vacaciones, pero la bicicleta no descansa | Selle Royal

Llegan las vacaciones, pero la bicicleta no descansa

Bike Culture & Tips
Llegan las vacaciones, pero la bicicleta no descansa
Agosto 2018

Despertador, ducha, café, tráfico, trabajo, pausa, trabajo, casa. Y vuelta a empezar...
Es verano, y después de casi un año, la rutina que marca el ritmo de la vida diaria encuentra, por fin, un momento de paz. Claro, porque después de una larga espera es hora de irse de vacaciones. A la playa, a la montaña, a una ciudad europea, al lago... Sea cual sea el destino, se acerca un período más o menos largo que podremos dedicar a nosotros mismos. Todos esos aspectos agotadores de la vida laboral quedarán en modo espera y haremos un hueco para todo lo que caiga en el saco del bienestar, como montar en bicicleta. No en vano, los amantes de las dos ruedas no piensan en la bicicleta como si fuera un teléfono de la empresa que hay que apagar durante dos semanas. Todo lo contrario. Están deseando tener más tiempo para pedalear.

La posibilidad de utilizar la bicicleta incluso durante un viaje permite disfrutar mejor de la meta elegida para las vacaciones. Sobre dos ruedas se puede llegar a nuevas zonas y descubrir rincones, vistas y panoramas que a pie o en coche no se podrían alcanzar. Otro aspecto a tener en cuenta es la posibilidad de hacer nuevos amigos gracias a este medio de transporte: durante las vacaciones es muy fácil encontrar gente para hacer excursiones juntos o simplemente para ir en bicicleta por el paseo marítimo. Este podría ser un buen método para crear nuevos lazos y para darle a las vacaciones una vuelta de tuerca, quizás con itinerarios o rutas que, de no haber encontrado compañeros de viaje, ni siquiera nos habríamos planteado.
Por último, una nota de color para los amantes del sol: es bien sabido que, yendo en bicicleta, es muy fácil broncearse. Pero ¡cuidado! No hay que exagerar: mejor no salir durante las horas más calurosas y no olvidarse la protección solar.

Si no quieres renunciar a tu bicicleta durante las vacaciones, tienes dos posibilidades: alquilarla in situ o traértela desde casa. Las metas turísticas están cada vez más equipadas con servicios de alquiler, pero en caso de que no quieras separarte de tu bicicleta, hay varias formas de transportarla:

En coche
Hay portabicicletas que se pueden fijar a la baca, mientras que otros modelos se pueden colocar en la parte trasera del coche. Encontrarás una solución específica para cada tipo de vehículo.
Un portabicicletas tiene un precio que va desde los 45 hasta los 200 euros de los mejores modelos. Una herramienta como esta podría ser una buena inversión para todos aquellos que se suelen llevar su propia bici de vacaciones.

En tren
En Italia es muy sencillo llevarse la bicicleta en el tren. En los trenes nacionales es posible transportar gratuitamente una sola bicicleta (desmontada y embalada) en la zona de equipajes. Las dimensiones de la bolsa de transporte o de la bicicleta cerrada (si es plegable) no deben superar las siguientes medidas: 80 x 110 x 40 cm.
En los trenes internacionales se aconseja reservar una plaza para la bicicleta antes de la salida.

En barco
Al igual que en tren, en barco también se puede transportar de forma gratuita la bicicleta desmontada y embalada. Sin embargo, habrá que tener en cuenta que será poco práctico movernos por el barco, ya que normalmente están llenos de escalones y pasadizos estrechos. Para evitar problemas, se puede pagar un cargo adicional para poder llevar la bicicleta entera en vez de desmontada. Las tarifas varían de una compañía a otra.

En avión
Sin duda la opción más cara y complicada. Cada aerolínea aplica diferentes reglas y tarifas para este equipaje especial. El coste medio oscila entre 50 euros para vuelos nacionales o europeos y 200 euros para vuelos intercontinentales. También en este caso, la bicicleta deberá ir desmontada y en una bolsa de transporte.

Además, si no hay tiendas o talleres para bicicletas en el lugar de vacaciones, será fundamental llevarse el equipo desde casa para cualquier reparación. ¡Pero tampoco se trata de meter en la maleta todas las herramientas que tengamos en el garaje! Con tener lo indispensable para las pequeñas reparaciones, como los típicos pinchazos, será más que suficiente. Para eso precisamente existen los kits portátiles, ideales para estas situaciones, que incluyen herramientas como tornillos, llaves Allen (tamaños 4, 5 y 6), llaves inglesas (tamaños 8, 9 y 10), masilla, parches, papel de lija, palancas de neumáticos y una bomba.
Además, no te olvides de meter en la maleta la ropa y los accesorios necesarios para montar en bicicleta con total seguridad, como siempre.

Dicho esto, ha llegado el momento de preparar las maletas, cerrar la puerta de casa y... ¡a viajar! Pero esta vez, con esa sensación de alivio de los que parten dejando atrás los aspectos más aburridos de la vida cotidiana. En cambio, los más divertidos, como montar en bicicleta, seguirán acompañándonos. Porque la pasión nunca se va de vacaciones.

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