La filosofía del Downshifting gana cada vez más adeptos | Selle Royal

Reducir la velocidad para sentirse más libre: la filosofía del Downshifting gana cada vez más adeptos

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Reducir la velocidad para sentirse más libre: la filosofía del Downshifting gana cada vez más adeptos
Noviembre 2017

Pasamos gran parte de nuestra vida tratando de acumular cosas: afectos, objetos, sueños, dinero, energía. Lo único que nos interesa es "ahorrar", imaginando el momento en que podremos finalmente disfrutar de los frutos de nuestra actividad. En la fábula de la hormiga y la cigarra, hemos elegido ser ambas, dibujando un círculo vicioso que amenaza con sofocarnos. En los últimos años, una solución a este problema ha empezado a ganar terreno.  Se trata de una forma diferente de pensar la existencia y el propio estilo de vida, que se traduce con una sola palabra: slow.

Reducir la velocidad física y psicológica; tomar decisiones de vida que permitan mantener ritmos más humanos; disfrutar del momento presente en lugar de dirigir la atención hacia el futuro. En el ámbito laboral, todo esto ha tomado forma en el concepto de downshifting (llamado en español "Vida sencilla"): una serie de elecciones que no se centran en conseguir dinero y objetos de prestigio, sino en obtener la simplicidad, concebida como bienestar psicofísico.

El término fue acuñado por el Trends Research Institute de Nueva York en 1994, en una época en que dominaba un modelo de sociedad hiperconsumista guiada por una sola conexión de ideas: "trabajar > producir > ganar > pagar > exigir > consumir". La filosofía del downshifting se ha difundido en aquellos años a nivel internacional, y en la actualidad está revolucionando lentamente la forma de entender y gestionar el mundo del trabajo. Una muestra de ello es que el término ha entrado en el New Oxford Dictionary con el sentido de "intercambio voluntario de una carrera económicamente satisfactoria pero estresante con un estilo de vida menos agotador y con menores ingresos, pero más gratificante".

La adhesión al Downshifting crece cada vez más, especialmente entre los que trabajan por cuenta propia y pueden darse el lujo de organizar su tiempo con mayor facilidad, y se ha convertido también en objeto de estudio en  sociología y economía, como lo demuestran algunos de los muchos textos dedicados al argumento. Para aquellos que quieran profundizar este aspecto de la filosofía slow, recomendamos algunas lecturas e ideas interesantes:

  • Downshifting: cómo trabajar menos y disfrutar de la vida" de John Drake;
     
  • ¡Basta! Dejar el trabajo y cambiar de vida. Filosofía y estrategia de quien ha logrado hacerlo” de Simone Perotti;
     
  • el sitio oficial de la International Downshifting Week, donde puedes encontrar consejos prácticos para convertirte en un auténtico "downshifter", dados por Tracey West, el "gurú" del movimiento.
     

Pero, ¿cuáles son las acciones concretas de quienes adhieren a esta filosofía? He aquí algunas de ellas, pero estamos seguros de que todos pueden encontrar las propias:

  • preferir una vida menos laboriosa y más gratificante;
     
  • dar menos importancia al dinero y más al ocio;
     
  • eliminar lo superfluo;
     
  • preferir la bicicleta en lugar del automóvil;
     
  • cultivar un huerto;
     
  • consumir alimentos de kilómetro cero y de temporada;
     
  • criar un animal de corral;
     
  • adaptarse a la idea de poder vivir bien con poco;
     
  • revalorizar la lentitud en las acciones y los pensamientos;
     
  • pasear por lugares nuevos;
     
  • llevar a cabo actividades creativas;
     
  • viajar low cost;
     
  • realizar trabajos manuales y arreglar lo que se rompe en lugar de comprar siempre objetos nuevosbr;
     
  • tomar decisiones ecosostenibles, limitando el despilfarro.

 

Vivir lento no siempre es fácil; es un camino gradual, dotado de un impacto ambiental y cultural real, que requiere coherencia y constancia y cuya gran ambición es hacernos sentir más libres. Utilizar la bicicleta en lugar de un vehículo motorizado es uno de los pasos más importantes para convertirse en un downshifter: organizar los propios viajes en bicicleta significa asumir una actitud más "lenta" y relajada en las actividades cotidianas y, al mismo tiempo, tener más respeto del medio ambiente y de la propia salud. ¡Aprovechemos esta oportunidad tan fácil de realizar!

Planifiquemos nuestro tiempo eligiendo el camino más bonito para cruzar la ciudad, no el más rápido. Vayamos en bici para tonificar los músculos, pero sin cansarlos excesivamente. Redescubramos lugares de la ciudad por los que no solemos pasar. Si es posible, compartamos el viaje con otros ciclistas, para aprovechar la oportunidad de conversar y hacer nuevas amistades. En pocas palabras, disfrutemos del viaje y no del destino.

Si el tipo de empleo lo permite, tratemos de reemplazar el auto con la bicicleta incluso mientras trabajamos; las bicicletas de carga son un vehículo perfecto para quienes deben transportar objetos poco voluminosos. Pequeños supermercados, floristerías, panaderías, lavanderías, fruterías y muchos otros negocios: no es una coincidencia si muchas empresas empiezan a tener repartidores y recaderos en dos ruedas para las entregas en la ciudad. Un sistema excelente para llegar a sitios en zonas con tráfico restringido y  para reducir, al mismo tiempo, los gases de escape que normalmente envuelven los cascos antiguos. La idea es dar el primer paso (¡o el primer pedaleo!) y dejarse involucrar en el bienestar que nosotros mismos ayudamos a crear.

 

La filosofía del Downshifting se ha expandido tanto que, en Gran Bretaña, desde el 2003, los últimos días de abril se celebra la National Downshifting Week. La próxima cita caerá entre el 23 y el 29 de abril de 2018: ¡una buena oportunidad para descubrir cuán fácil es sentirse libre!

 
Comentarios 1
Hacia allá debemos ir, buscando una vida y no un estatus !!!