¡ciudades más vivibles y más bicicletas para todos | Selle Royal

Todos los años comienzan con buenos propósitos. El nuestro es: ¡ciudades más vivibles y más bicicletas para todos!

Bike Culture & Tips
Todos los años comienzan con buenos propósitos. El nuestro es: ¡ciudades más vivibles y más bicicletas para todos!
Enero 2018

¿Cuánto pesa el aire que respiramos? Todos los días escuchamos hablar de "polvos finos" que contaminan las ciudades, especialmente los centros urbanos más poblados, haciendo que el aire sea insoportable y que utilizar el automóvil resulte extremadamente dañino para el medio ambiente y para la salud.

El informe del World Health Statistic 2017, publicado en primavera con datos recopilados hasta el 2014, señala que la contaminación del aire es la principal causa de muerte en la población europea, con especial concentración en los países del Este. A pesar de haber sido testigos de una caída significativa en las emisiones de muchos contaminantes en los últimos diez años gracias a las políticas ambientales y al desarrollo de nuevas tecnologías, la situación nacional e internacional aún no es buena. Se estima que el 82% de la población europea ha estado expuesta a niveles de partículas en suspensión que claramente exceden las directrices de la OMS, lo cual ha producido solo en el 2014 más de 400.000 víctimas de contaminación en más de 41 países del Viejo Continente.  Y todavía quedan por examinar los datos relativos a los últimos tres años. Mientras tanto, sabemos que algunas cosas han cambiado, por eso queremos mirar hacia adelante con optimismo y pensar en qué es lo que podemos hacer para revertir esta triste tendencia.

Poner en práctica modos de vida que reducen la contaminación no es imposible ni difícil. La bicicleta aparece nuevamente como opción, como vehículo ecológico, saludable y de fácil acceso para todos. La práctica cada vez más extendida de utilizar sistemas de bicicletas compartidas, por ejemplo, ofrece la posibilidad de dar un pequeño paso adelante sin alterar completamente las propias costumbres. Usar una de las bicicletas que el sistema pone a disposición para moverse con comodidad en la ciudad, sin tener que preocuparse por comprar y mantener el vehículo, es un buen comienzo para mejorar el aire que respiramos. Actualmente, hay cada vez más ciudades que ponen este servicio en manos de empresas capaces de desarrollar aplicaciones que permiten el uso y la devolución de las bicicletas a través de smartphones. Después de una fase piloto en Hong Kong, la idea de un sistema de bicicletas compartidas free floating (un sistema que no obliga a devolver el vehículo en sitios especiales) se ha extendido a Turín, Roma, Florencia, París, Bruselas y Lille, y hoy en día está ganando terreno en todo el mundo A través del GPS, la aplicación te permite ubicar la bicicleta, desbloquearla con un código QR impreso en el vehículo y luego, después de usarla, devolverla donde quieras. A través de la aplicación, también se garantiza la seguridad de la bicicleta, dado que un sistema de sensor de alarma conectado a la aplicación es capaz de realizar un seguimiento de la posición.

En Lisboa, Madrid y San Francisco, este avanzado servicio para compartir bicicletas ya está disponible para bicicletas eléctricas, y esto nos lleva a marcar otro punto fundamental a favor de la movilidad sostenible. Usar bicicletas de pedaleo asistido para moverse con facilidad en centros urbanos o en trechos cortos puede ser la opción correcta para abandonar permanentemente los medios de transporte contaminantes. Utilizar siempre la bicicleta en trayectos de medio-corto alcance ya sería un buen resultado, ¡pero convertirla en una herramienta para mejorar activamente la calidad del aire sería el descubrimiento del siglo! Hay quienes han empezado ya a pensar en mecanismos para combinar la ayuda concreta al medio ambiente con el placer de andar en dos ruedas. Es el caso de un prototipo de bicicleta llamado Smog Free Bicycle, proyectado por un estudio de diseño holandés especializado en movilidad eco-sostenible. El vehículo tendrá en el manillar un ionizador capaz de purificar el aire filtrando las partículas finas mientras uno pedalea.

Sin esperar demasiado para las invenciones del futuro, ¿qué acciones crees que tiene realmente un efecto concreto en los niveles de contaminación del aire? Los días sin circulación en los que el tráfico de automóviles se detiene en muchas ciudades durante la temporada más fría, ¿tienen realmente un impacto beneficioso en la calidad del aire? Para mejorar es necesario continuar con los esfuerzos y renunciar a un factor que hasta el día de hoy ha guiado siempre nuestras decisiones cotidianas: la comodidad.

¿Qué sentido tiene utilizar un automóvil potente y que consume mucho para hacer unos pocos kilómetros? ¿Por qué elegir productos agrícolas que requieren un uso intensivo de la tierra y un largo transporte para llegar a nuestra mesa, si podemos confiar en productores locales más pequeños? Sin duda, alentar el uso de medios alternativos puede mejorar la situación, pero haría falta apoyar a quienes eligen abandonar el automóvil con una serie de programas y facilidades a medida.

Lo volvemos a decir: todos los años comienzan con buenos propósitos para el futuro. Elijamos al menos uno que se refiera a la salud de nuestro aire, porque dar el primer paso es más simple de lo que parece.

 
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