Un viaje entre sueño y realidad… sobre las dos ruedas | Selle Royal

Un viaje entre sueño y realidad… sobre las dos ruedas

Bike Culture & Tips

Un viaje entre sueño y realidad… sobre las dos ruedas
Diciembre 2017

Diciembre es el mes de los sueños. Mientras los niños esperan que un señor con panza, barba blanca y traje rojo salga por la chimenea cargado de regalos, los adultos expresan sus deseos con los ojos cerrados y piensan en cómo realizar sus sueños. Hay algo que desde hace tiempo lleva dándome vueltas en la cabeza y que poco a poco se ha convertido en una idea fija: coger la bici y salir corriendo para ver el mundo. Me imagino el lugar donde me gustaría estar y el viaje que me encantaría hacer: recorrer sobre las dos ruedas la Carretera Austral, de Chile.

Partiremos juntos, mi pareja y yo; llevaremos con nosotros nuestras bicicletas de montaña, pondremos un sillín que hará que notemos menos el cansancio y que amortigüe los baches que encontraremos en la Carretera. Iremos equipados para el frío que encontraremos durante casi todo el recorrido y llevaremos con nosotros todo lo necesario para solucionar los pinchazos de las ruedas o para ajustar la cadena. Sé lo que va a pasar, porque la belleza de un viaje está también en los pequeños contratiempos que lo hacen único e inolvidable. Llevaremos mapas topográficos detallados, porque cuando se hace un viaje como este en bici es mejor tener un plan bien organizado e iremos bien provistos de comida y agua porque los desniveles pueden llegar a ser difíciles en algunos tramos y con un buen aporte de calorías afrontarlos mientras se pedalea será más fácil.

Más de 1200 kilómetros, casi todos caminos de tierra, me verán montado en el sillín de mi fiel corcel de metal y goma, listo para descubrir los Andes y los bosques milenarios que los rodean, las aguas turquesas del Lago General Carrera y la imponente majestuosidad del glaciar O’Higgins que me estará esperando al final del viaje. Imagino cuando nos pararemos para admirar el exuberante Parque Pumalìn, con su frondosa vegetación y cansados pero satisfechos, montaremos nuestra tienda cerca de las cascadas, solo para levantarnos por la mañana escuchando el rumor del agua. Durante la pedaleada nos encontraremos con los ciervos chilenos, llamados huemul y que dominan los fríos valles andinos, o quizás veremos los cóndores y pumas de las zonas que se encuentran más al sur.

Se ha tardado 20 años en completar la Carretera Austral, finalizada en 1996, pero la impresionante belleza que podremos admirar, durante nuestro viaje en bici a través de estos inmensos y salvajes espacios, ha merecido la pena esperar. Tendremos un mes de tiempo para recorrerla por completo, sin prisas: afrontaremos cada kilómetro por el puro placer de pedalear, de saborear este clima punzante y disfrutar de estos colores intensos.

Sé que si ahora abro los ojos me encontraré en mi casa, delante del fuego de la chimenea que he encendido a propósito, porque sin un fuego que chisporrotea no es invierno. Fuera seguramente hace frío, está empezando a nevar y mientras tanto yo fantaseo tumbado en el sofá. Quién sabe…quizás encuentre dentro de algunos días debajo de mi árbol de Navidad, este regalo especial para mí. Mientras espero que llegue el 25 de diciembre, cierro los ojos y parto mentalmente para el viaje de mis sueños.
¿Qué nuevas metas me estarán esperando?

 

 
Comentarios 1
A beautiful, evocative piece of writing! Merry Christmas ;-)